En curso



Radares
Objetivo Principal
Detectar, acompañar y fortalecer el apoyo a personas mayores que viven situaciones de soledad no deseada, especialmente aquellas con discapacidad o dependencia, mediante una red de radares formada por comercios de proximidad, entidades sociales, farmacias, voluntariado y agentes comunitarios que observan señales de aislamiento y activan protocolos de aviso.
Descripción
- Formación y sensibilización a los establecimientos adheridos reciben formación para identificar señales de riesgo, promover el buen trato y activar cadena de comunicación.
- Acompañamiento personalizado por un equipo profesional que realiza seguimiento continuo, apoya en trámites, coordina recursos y acompaña emocionalmente.
- Participación ciudadana para fomentar que cualquier vecino sea radar, fortaleciendo la red social informal.
El modelo se organiza en torno a la creación de una malla comunitaria de observación y apoyo, denominada “radares ciudadanos”. Esta red está compuesta por comercios locales (panaderías, peluquerías, farmacias, bares, mercerías, ortopedias, ópticas, cafeterías y otros negocios de cercanía), asociaciones de pacientes, entidades de discapacidad, centros de mayores y ciudadanía sensibilizada. Su papel consiste en prestar atención a señales de aislamiento: ausencia prolongada, cambios de comportamiento, expresiones de tristeza, dificultades para comunicarse, mermas en autocuidado o señales de fragilidad emocional.
Resultados y Evaluación
Resultados Obtenidos
Más de 70 personas atendidas en un año.
Más de 50 establecimientos implicados en las siete provincias andaluzas.
Alta aceptación comunitaria y crecimiento constante gracias al boca a boca.
Nº de personas atendidas en un año
Nº de establecimientos implicados en las siete provincias andaluzas.
Nivel de aceptación comunitaria y crecimiento constante gracias al boca a boca.
Innovación y Tecnología
- Transformar el entorno comunitario en una red de detección temprana, apoyo y acompañamiento a personas mayores en situación de soledad no deseada especialmente vulnerables.
- Creación de una malla comunitaria de “radares ciudadanos”, compuesta por comercios locales, asociaciones, farmacias, bares, panaderías, peluquerías y otros agentes que forman parte de la vida diaria.
- Lógica proactiva de búsqueda, donde la detección del riesgo surge desde la comunidad.
- Acompañamiento personalizado, que combina la intervención comunitaria con un equipo técnico profesional.
- Adaptación territorial flexible, ajustado al tejido social de cada municipio, permitiendo que cualquier negocio o persona voluntaria se incorpore fácilmente a la red.
- Canales accesibles de contacto y derivación que permiten a los radares comunicar situaciones de riesgo de forma inmediata.
- Activación del capital social comunitario, empoderando a los comercios, convirtiendo a vecinos y trabajadores en agentes de buen trato y detección.
Aspectos Éticos
Participación
Las personas mayores participan como receptoras de los recursos ante la detección de su soledad no deseada y también como ciudadanos, promoviendo la participación, impulsando el compromiso de negocios de cercanía y fomentando la creación de comunidades que velan por sus mayores como red social.
Transferibilidad
Nivel de TransferibilidadAlta
Sostenibilidad
Por su diseño basado en proximidad, comunidad y vida cotidiana. En municipios con dispersión geográfica, escasa oferta de servicios y presencia limitada de recursos profesionales, el programa permite que los comercios de barrio y la red vecinal funcionen como nodos de observación del bienestar de las personas mayores. El modelo no requiere infraestructuras complejas y aprovecha los espacios rurales como punto de encuentro social natural.


